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Litio en la Puna: la experiencia en campo de dos Jóvenes Profesionales de Tecpetrol

Belén Doce y Victoria Cadario, geólogas de la Vicepresidencia de Exploración y Desarrollo, comparten los desafíos técnicos de trabajar a 4.000 metros de altura.

Parece otro planeta. Al llegar al Salar del Hombre Muerto, a 4.000 metros de altura en la Puna argentina, un paisaje inhóspito se impone. Allí, donde la fuerza del viento y el silencio son protagonistas, se encuentra la fuente de salmuera de litio más pura. En ese escenario comenzó en enero de 2026 la campaña de exploración de Alpha Lithium, a la que se sumaron dos geólogas de la Vicepresidencia de Exploración y Desarrollo (VIED) de Tecpetrol, en una experiencia profesional y personal que no olvidarán.

Belén Doce y Victoria Cadario, ambas desempeñándose dentro del programa JP Pool, llegaron a principio de año al campamento del Salar de El Tolillar, donde convivieron casi un mes. En el Salar del Hombre Muerto, a 40 kilómetros de distancia de El Tolillar y 400 metros más de altura, el trabajo de exploración está recién empezando.

Experiencia en perforación.Una torre en el Salar del Hombre Muerto.

Las profesionales trabajaron en el análisis de estudios de muestras de subsuelo. “Colaboré en la perforación, describiendo el cutting, que es el material recolectado que llega a la superficie, para poder determinar la litología y sus propiedades”, cuenta Doce sobre su primera experiencia en una perforación en campo. “En el proceso se usa un lodo que trae a la superficie los recortes de perforación y eso se analiza en una lupa binocular”, detalla Cadario, que integra la dirección de Geomecánica.

La vida en el salar

Llegar al salar es encontrarse con un paisaje increíble, de película, donde el blanco de la sal contrasta con los volcanes que lo rodean. “Nos recibieron muy bien y nos explicaron lo que teníamos que hacer, fueron una familia”, dice Cadario.

Control geológico.En el laboratorio analizan el material extraído en la campaña.

“En un momento se demoró la perforación, algo que pasa seguido, y con Claudio y Victoria fuimos a buscar y analizamos las memories que miden el nivel del agua en algunos pozos de El Tolillar”, rememora Doce. En estos “tiempos muertos”, el equipo participó en el mismo salar de ensayos de bombeo a caudal constante y continuo en diferentes pozos ya perforados, para poder conocer sus propiedades hidrogeológicas. Allí obtuvieron muestras de suelo.

Aprendizajes

De regreso a sus puestos habituales, las geólogas relataron con lujo de detalle la experiencia en el mundo litio a sus compañeros de equipo. “Me abrió mucho la cabeza estar inmersa en una industria que desconocía. A partir de esta vivencia entiendo mucho mejor el negocio y estoy esperando el parte diario con todas las novedades para saber cómo continúa la operación”, afirma.

Victoria y Belén tuvieron que adaptarse a trabajar a 4000 metros de altura. -

“Fue espectacular”, concluye Bassi, quien ofició de anfitrión, junto a Julio César Fuertes, Reservoir Geologist Sr. Analyst. “Vinieron con todas las pilas a hacer un trabajo que no conocían y fue una mano grandísima que seguimos necesitando. Está buenísimo que sigan viniendo”.

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