De la oficina al yacimiento: el recorrido de un joven ingeniero en Vaca Muerta junto a Tecpetrol
Gonzalo Nowotny, Pad Operation Engineer en la Cuenca Neuquina, ingresó a Tecpetrol como pasante de Supply Chain en Buenos Aires a principios de 2025. Hoy desempeña un rol clave en las operaciones de Vaca Muerta, en permanente contacto con la red de proveedores de ProPymes. Conoce su historia y cómo fue dar el salto de la oficina al yacimiento.
Ante el amplio panorama laboral que le abrió su formación como ingeniero industrial en la UTN (Universidad Tecnológica Nacional) de Haedo, Gonzalo Nowotny al principio dudó sobre qué camino tomar. Sin embargo, mientras cursaba sus últimas materias, decidió ingresar como pasante en el área de Supply Chain de Tecpetrol en Buenos Aires. A los 23 años, su carrera estaba a punto de dar un giro decisivo.
¿Cómo fue que comenzaste tu carrera en la compañía?
Siempre mi sueño fue quedar seleccionado en el Grupo Techint. Mientras hacía el proceso de ingreso me llegó la invitación para Expo Techint, un evento en el que me contaron de cada empresa. Ahí nos mostraron un video de la construcción del gasoducto Perito Moreno, en el que se dieron la mano todas las empresas del Grupo para salir adelante con esa mega obra. Fue mi primer contacto con Tecpetrol y la verdad que me fascinó: una obra de tal magnitud, con tanta cantidad de gente y con un objetivo súper noble. Y me convenció. Me llamaron para entrar el 23 de abril de 2025, justo el día de mi cumpleaños, durante mi último año de facultad. Trabajé en Supply Chain en gestión de proveedores durante 2025 y principalmente en ProPymes, liderado por Marcelo Guszul.
A la derecha, Gonzalo junto al equipo de Supply Chain.-
¿Qué es lo que pudiste ver desde adentro?
Cuando vi el video de la megaobra enseguida pensé que eran todas empresas gigantes extranjeras y me sorprendió descubrir que dentro de la cadena de valor de Tecpetrol hay un montón de empresas de todas partes de la Argentina que están sacando adelante todo lo que pasa en Vaca Muerta. La segunda sorpresa fue que operan servicios sensibles, como grúas que mueven equipos de muchas toneladas, un trabajo de alto riesgo y lo hace una empresa nacional. Son actores clave para el proceso. Eso lo constaté personalmente trabajando ya en el yacimiento.
El salto directo al yacimiento en la Cuenca Neuquina
¿Y cómo fue el paso de la oficina al trabajo en el yacimiento?
Estuve un año en Buenos Aires hasta terminar la pasantía. Me recibí en marzo y surgió esta oportunidad para la que me preparé. Así llegué a la Cuenca Neuquina en mayo de 2026. En mis primeros tres diagramas estuve en Los Toldos II Este, cerca de la CPF (Central Processing Facility / Planta de Procesamiento Central). Después me tocó Puesto Parada, y ahora estoy en Fortín de Piedra. Me sirvió mucho el acercamiento que había tenido desde ProPymes, porque la mayoría de esas empresas están acá.
“ProPymes no busca que el proveedor sea específico de Tecpetrol, sino que sea el mejor para nosotros, para las otras empresas operadoras y para el desarrollo de Vaca Muerta”.
¿Cómo ves ahora el trabajo de ProPymes siendo quien necesita de algunos de esos servicios?
Es fundamental. Con las empresas que forman parte de la cadena de valor siempre hay que reforzar la mejora continua: tienen que estar optimizando procesos para abarcar más o dar un servicio de mejor calidad. ProPymes está ahí para acompañarlas en ese proceso y enfocar sus servicios de una forma que nos sirva a todos. No busca que el proveedor sea específico de Tecpetrol, sino que sea el mejor para nosotros, para las otras operadoras y para el desarrollo de Vaca Muerta.
En las oficinas de Neuquén, durante los viajes frecuentes como parte del área de Supply Chain. -
Desafíos, aprendizaje y la vida en diagrama
¿En qué te ayudó en tu posición actual el haber pasado por tu rol anterior?
Me ayudó a pensar qué gestión se necesita para que todo funcione. Allá se ve la parte más estratégica, acá la operativa. Y eso me sirve para acompañar mejor lo que necesita la Cuenca. Por ejemplo, gran parte de las acciones del último tiempo tuvieron que ver con el desarrollo de la última milla del transporte de arena: parece algo irrelevante, pero mover arena lleva muchísimo esfuerzo detrás. En general, pasar por ProPymes me dio una base para entender la industria: primero vi lo específico, y después pude conectarlo con el panorama más amplio.
¿Qué sentís que te aportó el traslado a Neuquén?
El traslado te abre la cabeza. Me ayudó a comprender la magnitud de todo esto y qué es lo que verdaderamente hace la gente en sus puestos. Entiendo que puede sonar demandante cuando les cuentan del diagrama, pero a mí se me fue haciendo cada vez más manejable. A mí me entusiasmó, me atrapó la industria y me dio ganas de seguir.
Lo único que hace falta es compromiso, porque es un cambio importante, no lo voy a negar. Tenés que estar lejos de tu familia y de tus amigos, y eso cuesta. Te perdés cumpleaños, juntadas, momentos en los que te gustaría estar. Pero para mí, vale la pena ese sacrificio. Hay que aprovechar los saltos cuando aparecen. Este paso me complementó muy bien con el trabajo de oficina, y por eso animaría a otros a probarlo, al menos por un tiempo.
“Aprendo a valorar más el esfuerzo que conlleva toda esta operación: una cosa es ver la empresa en papel y otra a la gente acá en el yacimiento”.
¿Qué otros aprendizajes destacarías?
En lo humano, no paro de aprender. Coincidir con personas de zonas y realidades muy distintas. Salir del microclima de Buenos Aires es refrescante, y más porque son especialistas que no tienen problema en contarte todo lo que hacen en detalle. Las relaciones dentro del yacimiento son nutritivas. También aprendo a valorar más el esfuerzo que conlleva esta operación: una cosa es ver la empresa en papel y otra es ver a la gente en el yacimiento. Así entiendo mejor por qué es tan valioso que ProPymes fomente el empleo nacional.
¿Cómo cambió tu vida personal desde que estás en Neuquén?
Es completamente distinta. Hoy estoy en un diagrama 14/7. Cuando vuelvo a mi casa en Buenos Aires busco coincidir con mis amigos, con mi pareja o pasar tiempo con mis hermanos. Pero acá siento que tengo que estar y aprovechar. Sé que nunca me va a alcanzar la vida para absorber todo lo que se da en el yacimiento. Y eso me emociona mucho.