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Tiempo a lo importante

Participantes de los programas de Maternity y Paternity Coaching de Tecpetrol cuentan qué se llevaron de estas iniciativas para compatibilizar la crianza y el trabajo, creadas bajo el paraguas de +d.

“Un reseteo. Como si te bajaran de una calesita y no sabés para dónde rumbear”, cuenta Mercedes Santamaría, con 12 años en la gerencia de Administración y Finanzas, su aventura como mamá primeriza de mellizos. “Yo no entendía, pero cuando uno tiene un hijo vuelve como si fuera la nueva, con inseguridades, asustada”, describe la misma instancia Yoseberling Castillo, asistente geocientista de Exploración y Desarrollo. Ambas, con sus bebés aún en gestación, se sumaron al grupo de Maternity Coaching de Tecpetrol, un programa que busca acompañar a las madres en una etapa de sensaciones contrapuestas y necesidades concretas.

“Al principio pensé: a qué me están llamando, porque para mí el embarazo no me limitaba y cuando tenga el hijo, decía, vuelvo a trabajar y ya”, precisó Castillo. Fue una de las primeras participantes de la iniciativa que coordina la coach Sabrina Díaz Ibarra. Con un grupo de chat para alinear agendas, las colaboradoras se reúnen de forma virtual y cada una obtiene lo que necesita de ese conjunto de herramientas vinculares y tips. A través de una variedad de actividades que articulan el juego con la práctica, con una cuota de calidez.

“En la etapa previa, cuando querés hacer todo y cumplir con las obligaciones como si no estuvieras embarazada, me ayudó tener un espacio donde detenerme a reflexionar y ver cómo me sentía”, compartió Adriana Pol, ingeniera de Reservorios de la gerencia de Reservas y Nuevos Negocios. En ese momento de “extrema sensibilidad” –según lo definió– el “hacer tribu” te ayuda a  transitar la etapa de otra manera. “Por el estilo de vida que llevamos, vivimos muy atomizados, por eso compartir datos y experiencias es el principal activo de este programa”, agregó.

Junto a Adriana, el año pasado compartió grupo Virgina Cesarini, analista de RRHH de la Gerencia de Talento. “Como madre primeriza me preocupaba muchísimo estar a la altura, y quizás por eso no me había animado a ser madre antes”, admitió. “Me llevé el hecho de conocer otras experiencias, generar otros vínculos por fuera de la relación laboral y los contactos útiles: la pediatra y la puericultura me las pasaron las chicas, porque soy de Comodoro Rivadavia y no tenía idea”.

La reinserción laboral, el desapego necesario y la urgencia por compatibilizar ambos mundos que describe Adriana Pol propone una síntesis de las expectativas postparto que el programa viene a cubrir. Pero no son las únicas. Mercedes Santamaría reconoce hoy que “extrañaba el trabajo y quería recuperar mi lado como persona que genera”. Para ella, “compartir con alguien que está en la misma empresa, bajo las mismas reglas, con los mismos miedos e inseguridades” fue una herramienta importante. Para Virginia Cesarini, quien cambió de posición dentro de la compañía a los cinco meses de embarazo, el espacio fue “súper contenedor y necesario, también en relación a los trámites o beneficios de la empresa”.

El espacio del coaching también agilizó algunas conversaciones con los superiores, tanto hombres como mujeres. “Tengo una jefa pero ella no tiene hijos, y lo sentí como un proceso de aprendizaje mutuo, ya que yo era su primera persona a cargo embarazada”, relató Yoseberling Castillo. “Las charlas con Sabrina me ayudaron a empatizar, a estar más tranquila a la hora de planificar mi licencia, porque yo no quería caerle mal, no quería que creyera que estoy tomándome tiempo de más”, agregó. Experiencias similares destrabaron conversaciones de varias de sus colegas con sus superiores, que en general brindan mucho apoyo aunque las futuras madres no lo saben.

“A las que sean llamadas les digo que aprovechen este espacio para la reflexión, para verse a sí mismas”, agregó Adriana Pol. “Y les va a ayudar hacer tribu, que se necesita mucho en esos momentos”.

La aventura de la paternidad

“Al sentir las necesidades más básicas de la paternidad cubiertas, me preocupaba saber en qué más fijarme, sobre qué temas más sutiles que yo no estuviera viendo era importante reforzar, desde la relación padre-hijo a la comunicación, la importancia del juego y la lectura”, contó a Tecpetrol Hoy Alejandro Laurora, geomecánico de la gerencia de desarrollo de Vaca Muerta con sede en Buenos Aires.

Por sus inquietudes, este padre de dos hijos se sumó al ciclo de encuentros para padres recientes moderados por dos expertos como parte del programa Paternity coaching de Tecpetrol. Dos grupos, coordinados por el escritor y periodista Sergio Sinay, para la Argentina, y el consultor y coach Ruben Szych para la región Norte, funcionaron en paralelo durante la primera edición en el año 2021. Los participantes comparten el hecho de que son padres de chicos pequeños, muchos de ellos que enfrentan por primera vez la paternidad. Y los temas giran alrededor de la responsabilidad, el cuidado, los nuevos roles.

También estuvo invitado Eduardo Skruta, supervisor de Mantenimiento Eléctrico en áreas convencionales de Neuquén. En diciembre de 2019 tuvo su octavo hijo, que nació prematuro y las urgencias de esa paternidad anticipada, aunque ya múltiple, no le permitieron conectarse a las reuniones. “Es bueno compartir experiencias, con mi compañera elegimos ser padres de una familia numerosa, y para nosotros lo más importante son las actividades de los chicos fuera de la escuela, de inglés a deportes, en las que ahora los más grandes colaboran”, contó.

Una nueva edición del programa está prevista para 2022. Nuevos padres o interesados podrán participar de los encuentros, en los que el moderador propone ideas y reflexiones alrededor de un tema, luego los participantes (entre 10 y 8 personas) comparten sus inquietudes, para llegar a una conclusión. “Cada uno se iba llevando las cosas que más le impactaron”, detalló Laurora. “Pero son temas tan importantes que es muy bueno dedicarle tiempo a la reflexión sobre cómo está siendo uno padre, me resultó muy enriquecedor e interesante”.

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