Fortín de Piedra: el laboratorio que marca un nuevo estándar de calidad
Logró la Auditoría de Mantenimiento de la certificación ISO 9001 sin no conformidades ni hallazgos en sus procesos.
Después de un exigente camino, el laboratorio de Fortín de Piedra alcanzó la certificación ISO 9001 en octubre del 2024, que lo convirtió en el primero en certificar un proceso en la Cuenca Neuquina y Vaca Muerta con este alcance. Según sus impulsores, este logro no es solo un sello, sino que valida un modelo de gestión orientado a la calidad y a la mejora continua, ya que en sus instalaciones tienen lugar todos los ensayos químicos que permiten a las distintas áreas operativas tener una respuesta ágil, trazable y confiable que facilita la toma de decisiones oportunas en tiempo real.
La iniciativa nació a fines de 2023 dentro de la Gerencia de Operaciones y fue acompañada desde el inicio por la Dirección. “Elegir trabajar bajo certificación ISO 9001 nos permitió garantizar la confiabilidad de los resultados analíticos, fortalecer la trazabilidad y acompañar con información precisa la toma de decisiones”, explica Marcela Morales Bobes, Chemical Treatment Sr. Manager.
El contexto también ayudó. El crecimiento acelerado de Fortín de Piedra elevó las exigencias de quienes trabajan en la operación, y contar con un laboratorio certificado en el lugar permite dar respuesta de forma más ágil, reducir traslados de muestras y optimizar costos. A la vez, suma un respaldo técnico fundamental hacia los clientes internos: los sectores de mantenimiento, producción, ingeniería de producción, plantas, transporte y reservorios.
La idea de certificar marcó el inicio del camino y un punto de inflexión en la forma de trabajar. “Este hito nos marcó una manera de aportar calidad en los procesos”, suma Marcela: “garantizar los recursos, los tiempos y mantener el sistema vivo fue un desafío constante”. Ante ese panorama, la capacitación, la actualización documental y el orden en cada etapa fueron determinantes para sostener la coherencia del sistema.
El impacto es directo en la operación porque esta certificación fortalece la trazabilidad y la confiabilidad de los datos analíticos, dos elementos centrales para la toma de decisiones. “Cada resultado puede ser rastreado desde la recepción de la muestra hasta la emisión del informe final, incluyendo métodos, equipos y controles”, detalla Guido Torti, Laboratory Manager. La estandarización también mejora la consistencia en el tiempo y permite construir series comparables, con respaldo técnico sólido ante auditorías o requerimientos externos.
Y, como siempre, hay un factor que atraviesa todo: la gente. La certificación y su continuidad en el tiempo requirieron compromiso, apertura y trabajo coordinado. “El equipo participó activamente, sin objeciones a las propuestas de mejora, e incluso con sugerencias, y eso fue clave para avanzar con solidez”, agrega Guido.
Pero el logro de Fortín no se queda ahí. La experiencia ya funciona como base para avanzar en otros laboratorios y procesos. “El sistema de gestión de calidad, ya implementado, permitirá replicarlo en otras instalaciones como Los Toldos II Este y Los Bastos. Con el conocimiento adquirido, los tiempos se podrán acortar y los procesos volverse más eficientes”, cierran Marcela y Guido, orgullosos. La ISO 9001 es otro gran paso que se da en la Cuenca Neuquina: uno que ordena, fortalece y proyecta, y que ahora tiene el nuevo desafío de sostenerse y mejorar en el tiempo.