VER MAS NOTICIAS

Hidrógeno turquesa y venture building: fomentar la transición desde la industria

Escalar la descarbonización industrial exige combinar innovación, capital e implementación concreta. En CERAWeek, TechEnergy Ventures y Tulum Energy presentaron un enfoque de venture building que se materializa en una prueba piloto de hidrógeno en la nueva planta de Ternium en Pesquería, México, que cuenta con tecnología de reducción directa de Tenova.

La descarbonización de la industria pesada enfrenta un desafío central: avanzar sin comprometer su sustentabilidad económica. Esa dimensión industrial y el retorno de la inversión se inscriben en la propuesta que TechEnergy Ventures (TEV) y Tulum Energy llevaron a CERAWeek, con un mensaje claro: acelerar el cambio requiere innovación, pero también nuevos modelos para llevar esas soluciones al mercado.

Desde la mirada de TEV, el rol del capital de riesgo corporativo no se limita a financiar ideas, sino a impulsar compañías capaces de transformar desarrollos tempranos en soluciones aplicables a entornos industriales complejos. En su intervención, Alejandro Solé, Chief Investment Officer de TEV, explicó cómo el vehículo del Grupo Techint se enfoca en identificar iniciativas con potencial real de descarbonización y acompañarlas, tanto desde lo técnico como desde lo financiero, hasta su validación a escala.

“Invertimos en iniciativas en etapa temprana que pueden acelerar la descarbonización y, al mismo tiempo, generar nuevas oportunidades de negocio para el Grupo”, señaló Solé al presentar el enfoque de TEV en áreas como el hidrógeno limpio, la gestión del carbono, el almacenamiento de energía y los minerales críticos.

Ese marco dio origen a Tulum Energy, la primera venture desarrollada íntegramente bajo el modelo de venture building de TEV. El proyecto parte de una premisa pragmática: reutilizar soluciones ya disponibles en la industria del acero para producir hidrógeno con bajas emisiones y costos competitivos, evitando los cuellos de botella que hoy enfrentan otras rutas de descarbonización.

En ese sentido, Solé subrayó que uno de los mayores retos del sector es llevar los desarrollos desde el laboratorio hasta el mercado, en industrias de gran volumen, con altos requerimientos de capital y márgenes ajustados.

“Invertimos en iniciativas en etapa temprana que pueden acelerar la descarbonización y, al mismo tiempo, generar nuevas oportunidades de negocio para el Grupo".Alejandro Solé, Chief Investment Officer de TEV en CERAWeek 2026

“El problema no es solo técnico, sino de escala. Necesitamos propuestas que puedan competir económicamente en sectores que mueven millones de toneladas y requieren inversiones muy significativas”, explicó.

Desde la perspectiva de Tulum Energy, Massimiliano Pieri, CEO de la compañía, profundizó en la lógica técnica detrás de la pirólisis de metano como vía para producir hidrógeno turquesa y un coproducto sólido de carbono. A diferencia de otras alternativas, el enfoque de Tulum apunta a combinar eficiencia energética y capacidad de despliegue, dos variables clave para su adopción industrial.

“Nuestra propuesta no parte de cero: se apoya en equipos y soluciones que ya existen y funcionan en la industria del acero, lo que nos permite avanzar más rápido y con una mejor utilización del capital”, afirmó Pieri.

El uso de hornos de arco eléctricos reutilizados permite descomponer el metano a altas temperaturas, producir hidrógeno y recuperar calor durante el proceso, maximizando el rendimiento energético. Para Pieri, este enfoque reduce los riesgos técnicos y acorta los plazos de desarrollo frente a propuestas que requieren una infraestructura completamente nueva.

Otro punto central es la convivencia de dos mercados distintos: el del hidrógeno y el del carbono sólido. Según explicó Pieri, abordarlos de manera equilibrada es clave para la viabilidad del modelo. “Estamos hablando de dos productos, dos mercados y dos tipos de clientes distintos. Nuestra apuesta es diseñar la planta pensando primero en el hidrógeno y luego en encontrar mercados amplios para el carbono, sin comprometer la eficiencia del sistema”, señaló.

En línea con esa visión, Solé agregó que muchas iniciativas de pirólisis terminan condicionadas por la búsqueda de productos de carbono de nicho, lo que encarece los activos y limita su aplicación a gran volumen.

“Cuando se diseña una planta para maximizar un carbono muy específico, se pierde eficiencia y se reduce el mercado potencial. Nosotros creemos que el foco tiene que estar en entregar hidrógeno competitivo y, en paralelo, abastecer mercados de carbono de gran escala”, sostuvo.

Desde la mirada industrial, Fernando Actis, Global Vice President of Research, Development and Intellectual Property de Ternium, aportó el marco operativo en el que este tipo de soluciones puede escalar. Durante el panel, explicó que Ternium viene invirtiendo en una nueva planta de reducción directa con tecnología de última generación de Tenova en Pesquería, México, con una capacidad de 2,6 millones de toneladas, que comenzará a operar con gas natural y estará preparada para incorporar hidrógeno desde el inicio. En ese contexto, señaló que el piloto de Tulum Energy se integrará al sitio industrial más moderno de la compañía, como un paso concreto en su hoja de ruta de descarbonización.

Según remarcó, la posibilidad de combinar gas natural e hidrógeno permitiría reducir las emisiones y, al mismo tiempo, incrementar la productividad, lo que facilitaría una transición ordenada sin comprometer la operación. “Nos gusta una transición gradual, con pasos seguros. Creemos que este es el camino correcto”, sostuvo.

Las intervenciones de Solé y Pieri dejaron una lectura compartida: la transición energética no se acelerará solo con la innovación, sino también con modelos capaces de integrar la industria, el capital y la ejecución. En ese cruce, el venture building se presenta como una herramienta para transformar ideas en empresas y empresas en soluciones concretas para la descarbonización industrial.

Experiencia Fortín de Piedra

La energía nos conecta