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En busca de "El Dorado"

El yacimiento "El Tordillo" está cerca de la ciudad de Comodoro
Rivadavia, en la Provincia de Chubut y es uno de los más rendidores
de Tecpetrol.

Techint construyó en 1987 el gasoducto "Loma de la Lata" para la
ex empresa estatal Gas del Estado. Transporta el gas de Neuquén
a Buenos Aires

Entre 1975 y 1978 Techint construyó para YPF el gasoducto "San Martín"
que salía de la planta de tratamiento de gas frente a la bahía de
San Sebastián en Tierra del Fuego y llegaba hasta la planta de tratamiento
en Santa Cruz.

Medición del terreno durante la construcción del gasoducto "Presidente
Perón", 1948.

En Ushuaia, transporte de tubos para la construcción del gasoducto
"San Martín".

Los tramos del gasoducto "San Martín" que construyó Techint atravesaban
zonas heladas en invierno, fangosas durante el deshielo.

Techint construyó el gasoducto "San Martín" con 850 personas: "el
frío te mata, pero también ahí sentí la libertad", dijo Pierluigi
Caironi.

Tendido de tubos durante el cruce el Río Neuquén en la construcción
del gasoducto "Challacó - Puerto Rosales" 1961.

Una noche en carpa durante la construcción del gasoducto "Presidente
Perón".

En 1976 Techint construyó la línea de alta tensión que unía Futaleufú
con Puerto Madryn: 176 kilómetros de doble línea y 1.040 torres
de soporte. Foto A

En 1976 Techint construyó la línea de alta tensión que unía Futaleufú
con Puerto Madryn: 176 kilómetros de doble línea y 1.040 torres
de soporte. Foto B

Pavimentación de la Ruta 3: 235 kilómetros entre Comandante Piedrabuena
y Río Gallegos y 30 kilómetros entre Trelew y Puerto Madryn, 1983.

Pavimentación del aeropuerto de Ushuaia, 1983.

En Río Gallegos siguieron trabajando ya sin guerra pero siempre
con viento, frío y heladas.

En Río Grande, Tierra del Fuego, Techint construyó en 1984 la pista
de la Base Aeronaval.

Planta Industrial de Agua Pesada, 1983. Una de las mayores obras
industriales de Techint en la Patagonia.

En 1984 Techint construyó el gasoducto "Cordillerano" con 1.200
personas y utilizó tubos similares a los que Siderca había fabricado
para el gasoducto Transiberiano.

La central termoeléctrica "Loma de la Lata" se construyó en siete
meses y medio: un plazo contractual que no había existido en Techint.

Tendido de tubos para el gasoducto "Loma de la Lata".

Plataforma off-shore para Total Austral. Con la reparación de barcos
y boyas, NATE se consolidó.

En 1994 Techint construyó el oleoducto "Trasandino": 424 kilómetros
en 14 meses.

La central termoeléctrica Loma de la Lata estaba en medio de la
nada.

El Tordillo, un yacimiento de 120 kilómetros cuadrados, le permitió
a Tecpetrol pasar de testigo a protagonista.

En 1979, la experiencia acumulada en relación con la industria petrolera
le había dado a Techint el conocimiento necesario para entrar directamente
en la producción de oro negro.

El gasoducto "Cordillerano" tiene 339 kilómetros y un caudal para
41.000 metros cúbicos por hora.

TECHINT en la Patagonia.
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Cuaderno 17
Techint en la Patagonia
En busca de "El Dorado"
A AGOSTINO O. ROCCA
Agostino Rocca, nieto del fundador de Techint,
ideó en 1989 los "Cuadernos Patagónicos" en los que quiso volcar
la pasión y el amor que sentía por la Patagonia, por sus estepas
y, especialmente por sus montañas, que escaló varias veces, tal
como lo había hecho en los Alpes durante su infancia y juventud,
y siguiendo los pasos de su abuelo Agostino que había sido también
oficial alpino.
Pocos conocían tan bien los hielos continentales. Con los años sus
vacaciones en el lago Fontana, en el Fitz Roy, o en la cabaña "El
Machete" a orillas del Nahuel Huapi, pasaron a la estancia "Cristina"
en el lago Argentino. Allí junto a otros emprendedores, estaba desarrollando
un centro turístico de jerarquía.
Lamentablemente, el sábado 28 de abril de 2001 Agostino Rocca falleció
en un accidente aéreo. Se dirigía al lago Argentino para homenajear
a Francisco P. Moreno con una placa en su honor recordando el día,
un siglo atrás, en el que había izado a sus orillas la bandera argentina
por primera vez. Con él viajaban otros aventureros de la Patagonia,
entre ellos, Germán Sopeña y Adrián Giménez Hutton, que también
colaboraron con estos Cuadernos.
Agostino Rocca deja un vacío muy grande. Quedan estos Cuadernos
como testimonio de su pasión, de su amor por la Patagonia y del
trabajo que Techint realizó allí durante más de 50 años.
INTRODUCCIÓN
Cinco gasoductos ("Presidente Perón", "Plaza Huincul",
"San Martín", "Loma de la Lata" y "Cordillerano") con sus respectivas
ampliaciones y remodelaciones, tres oleoductos ("Cerro Bandera",
"Challacó" y 'Transandino"), dos terminales marítimas (Bahía de
San Sebastián y Puerto Rosales), dos plataformas off-shore, dos
centrales eléctricas y una termoeléctrica en Neuquén, una línea
de alta tensión entre Futaleufú y Puerto Madryn en Chubut; la pavimentación
de rutas y de los aeropuertos de Bariloche, de Ushuaia y de la Base
Aeronaval de Río Grande y la remodelación de la Refinería de YPF
en Plaza Huincul, más la construcción de la planta de agua pesada
en Neuquén y la planta productora de aluminio en Comodoro Rivadavia,
con su respectiva ampliación, constituyen los principales trabajos
de Techint en la Patagonia. Se suma la experiencia de Tecpetrol
en el yacimiento de "El Tordillo", en la cuenca del golfo San Jorge,
y en otras áreas neuquinas.
Los protagonistas son, además del territorio, los ingenieros, los
técnicos, los obreros y los especialistas que trabajaron comprometidos
y apasionados a pesar de complicaciones, atrasos y situaciones imprevistas
que surgieron en las obras. La mayoría recuerda la necesidad cotidiana
de "pactar" entre el desafío tecnológico y las dificultades de la
naturaleza: el viento, el frío y las complicaciones del terreno.
EXPLORAR Y FUNDAR
Un gasoducto, el primero en Argentina, de 770 kilómetros
hacia el norte de Comodoro Rivadavia (hasta General Conesa) y de
110 kilómetros hacia el sur (hasta Cañadón Seco), el cruce aéreo
sobre el Río Negro y 127 kilómetros para la red de captación de
la ciudad de Comodoro Rivadavia, fueron el comienzo de Techint en
la Patagonia. Un debut con características épicas que hizo historia
en la modernización de este país del sur de América Latina y en
la integración de un territorio rico en posibilidades económicas,
como las cuencas patagónicas de petróleo y gas.
La construcción del gasoducto "Presidente Perón" fue tan importante
para nuestro país que para su administración se creó la empresa
Gas del Estado, una entidad pública que, desde entonces y hasta
los años ochenta, alentó inversiones que permitieron expandir el
consumo del gas en gran parte del territorio. Hasta ese momento
los posibles emprendimientos relacionados con el gas los administraba
Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF).
Techint fue la creación de Agostino Rocca (1895-1978). ARO, como
se lo conocía en la empresa, se proponía como pionero para la modernización
tecnológica de un país sudamericano. Tal como le había escrito a
su esposa María desde Colombia: "(...)hice muchas consideraciones
sobre mi destino, que me da una vida muy tensa e interesante aunque
también con muchos sacrificios y me sentí en especial comunión de
espíritu con mis seres queridos. Hacia las 9, como les dije, el
nuevo Cristóbal Colón ponía pie en tierra en el aeropuerto de Barranquilla.
(...)"(1) Hombre de grandes ambiciones, alcanzó una de sus primeras
metas precisamente en el lugar donde, según cuenta el historiador
Antonio Pigafetta, Hernando de Magallanes, viera desde su barco
en 1520 a un gigante bailando desnudo que se arrojaba arena sobre
la cabeza. Cuando los españoles se acercaron, él con un gesto les
preguntó si venían del cielo. Todos los habitantes de aquel extraño
lugar, cuenta Pigafetta, corrían más rápido que los caballos, comían
carne cruda, vivían en carpas y eran nómades. Los llamaron Patagones,
no por sus "patas grandes" sino porque "patagón", en griego, quiere
decir rugido. Los patagones, decía Pigafetta, eran hombres que rugían
como toros. Y desde entonces, la Patagonia fue tierra de miedos
y promesas. Aquellos osados navegantes, con las Cruzadas a sus espaldas
y en pleno Renacimiento, partían a la búsqueda de El Dorado o del
paraíso que, siguiendo las indicaciones de libros sagrados, estaría
al sudoeste de Europa, del otro lado del inmenso mar. Allí encontrarían
bebidas, comidas y prosperidad sin fatigas. Las casas serían de
piedras preciosas, las camas de seda y por los ríos correrían vino
y aceites perfumados. Todos tendrían qué comer, vivirían sanos y
felices para siempre (2). Desde entonces, las anécdotas de los que
fueron llegando, de quiénes desembarcaron, de quiénes se quedaron,
y de quienes se volvieron, estuvieron plenas fantasía y sorpresa,
y la esperanza de enriquecimiento fácil fue sembrando la imaginación
de los europeos que seguían buscando un lugar nuevo donde establecerse
(3). América fue el país de la cucaña o la "Merica" para los campesinos
italianos, y hasta llegó a convertirse en la tierra prometida. Hoy
el lugar del supuesto paraíso es América del Sur, su contracara
- el infierno - estaría en Tierra del Fuego, justo el lugar que
le habría asignado Dante Alighieri en la Divina Comedia. La Patagonia,
quedó en una suerte de limbo, menos definida por la geografía de
la época y, por lo tanto, más misteriosa.
Para muchos, desde Darwin, que allí bosquejó su teoría de la evolución
de las especies, hasta para andinistas y amantes de la naturaleza
y la montaña, buscadores de tesoros, geógrafos, campesinos e inmigrantes,
hombres de ciencia y aún periodistas, como Bruce Chatwin, esa región
fue siempre lugar de descubrimientos y futuro. A Chatwin le resultó
un espacio de anécdotas increíbles y paisajes que cambiaron su percepción
del mundo "no es un desierto de arena y pedregullo, sino una
llanura cubierta de maleza espinosa y grisácea que exhala un olor
amargo cuando se la estruja entre los dedos "(4). Una Patagonia
que aún hoy es tierra de promesas, paisajes y turismo.
Pese a que cuando llegó a Buenos Aires la ciudad usaba carbón y
olía a pochoclo (5), ARO rápidamente se imaginó los posibles cambios
que ocurrirían. Buenos Aires era parte de un país, que si bien no
había participado de la Segunda Guerra, estaba en plena expansión
y reconstrucción; como crecía a un ritmo vertiginoso, era necesario
aumentar el abastecimiento de energía y así lo contaba a sus colegas
italianos: "el mensaje de Perón a senadores y diputados afirma
netamente el programa de industrialización del país, desde pleno
control estatal de las actividades básicas hasta la explotación
de los recursos naturales. Con este propósito se habló en primer
lugar de los recursos hidroeléctricos y después de los yacimientos
de gas natural (1.000 kilómetros al sur) que serían comprometidos
para servir a las industrias y a la ciudad. No sé como terminarán
las cosas, pero es cierto que el desarrollo industrial será intensificado.
Las posibilidades económicas son grandísimas, la situación monetaria
óptima (...) Mis previsiones hoy son más optimistas que en las primeras
semanas y no tengo ninguna duda que por algunos años este país puede
ser una mina de oro para una organización como la nuestra y un campo
abierto a las exportaciones italianas"(6).
El tiempo era tirano para ARO; atento a las noticias radiales, contaba
a sus colegas y amigos que "la transmisión de radio que escuchamos
puso esta obra (la del gasoducto) entre las primeras para realizar
en el Plan (Quinquenal). Estamos contentos por esta declaración
que corona los esfuerzos que estamos haciendo desde hace meses para
persuadir indirectamente a las autoridades (...) el arriba citado
subdirector (Ing. Tabanera) declaró que la realización de esta obra
será argentina, y que técnicos argentinos ya tienen buenos conocimientos
del problema, habiendo efectuado una conexión análoga entre La Plata
y Buenos Aires (50 km circa). Lo que nos interesa resaltar es que
hoy esta obra está a la orden del día y va decisivamente a la fase
de realización" (7). El reporte proseguía con detalles sobre
la necesidad de contactar a la siderúrgica italiana Dalmine para
la fabricación de los tubos. Mediante la intervención de Enrico
Rocca, se enviaron planchas de acero americano para que Dalmine
fabricara los tubos que luego llegaron a Buenos Aires. Aunque nunca
dejó de ser un proyecto complejo, el contrato se firmó en abril
de 1947 y la empresa se jugó su futuro en Argentina. ARO había logrado
cerrar el negocio, fundar Techint y convertirse en uno de los mayores
emprendedores de una industria hasta entonces inexistente: "durante
las emocionantes tratativas para el gasoducto, les había señalado
que pensábamos que este negocio podría ser una puerta de entrada
para muchos proyectos importantes y para nosotros por lo que nos
convenía terminarlo, aún con nuestro sacrificio. Y en menos de 48
horas de la firma constatamos los resultados favorables. El prestigio
de Techint creció un poco más y ya se asoman importantes negocios
que podrían ser interesantes "(8).
Con la firma del contrato, se emitieron los reportes para la compra
de los tubos de Dalmine, se hizo la ingeniería del proyecto, se
seleccionaron los barcos, viajaron los ingenieros, se contrataron
los obreros, se compraron camiones, carpas, materiales. Más allá
de las particularidades de esta obra, el vértigo la caracterizó
y quedó como una huella para todas.
Era fundamental hacer el primer gasoducto en tiempo récord, de la
mejor forma, con los mejores técnicos e ingenieros, hasta se trajeron
equipos sobrantes de la Segunda Guerra Mundial para construirlo.
Se empezó en 1948 y se terminó en 1949. Así, la marca Techint fue
protagonista en la modernización y en la integración de la Patagonia
al resto del territorio argentino.
Para Ángel Rabuffetti, ex funcionario de Techint Argentina S.A.,
"Techint está en los orígenes de la historia del gas natural
en la Argentina. El gasoducto 'Presidente Perón' tiene las características
y el valor de una epopeya". Rabufetti también resalta el rol
de "maestros" de algunos ingenieros italianos y sobre todo el carácter
de piedra fundamental que tuvo el primer gasoducto: "los directivos
llegaban de Italia y ellos fueron formando a argentinos que se convirtieron
en protagonistas de otras obras. Los grandes gasoductos de Techint
en la Patagonia son el Presidente Perón con la conexión a General
Conesa, el San Martín que se conectaba en Bahía Blanca con el que
llegaba a Buenos Aires (Neuba I) y el Neuba II que conectaba Neuquén
con Bahía Blanca a Buenos Aires. El primero tiene un valor histórico
fundamental y el segundo consolidó a Techint como empresa constructora
de gasoductos". Umberto Rosa, estrecho colaborador de ARO, fue
uno de los ingenieros de mayor responsabilidad del proyecto, y Angelo
Palatini, uno de los responsables operativos. Dalmine lo había "prestado"
a Techint: "al otro día de llegar a Buenos Aires, recordaba Palatini,
cuando Techint todavía era una oficina al fondo de un pasillo oscuro,
me mandaron a la Patagonia en colectivo. Me sorprendió el paisaje
absolutamente recto. ¡Mirá, mirá, ahí viene una curva!, decíamos
sorprendidos cuando el camino siempre derecho se doblaba al menos
un poquito. A la derecha plano y a la izquierda, también. Y viento.
En la Patagonia los vientos, son vientos, no brisas. Umberto Rosa
me recibió cuando llegué a Puerto Madryn. Desde entonces fuimos
grandes amigos, él como jefe, yo como subalterno. Salí de Italia,
contratado por doce meses y me quedé para siempre. En Madryn me
casé. Vine para hacer el gasoducto 'Presidente Perón' de más de
mil kilómetros. Yo ya tenía cierta experiencia porque había construido
un acueducto en Sicilia para evitar la desocupación. Trabajamos
con muchas personas y escasa tecnología. Cuando fui a Puerto Madryn
de inmediato me ocupé del montaje, soldadura de la cañería, y de
pruebas. Decían que la obra parecía un campamento de guerra: casillas
de madera que a los quince días el viento se llevó. ¡Así aprendimos
que las teníamos que fijar al suelo! Yo era jefe de soldaduras.
Traía la técnica de soldadura italiana. Hace poco tiempo me hicieron
una radiografía de tórax y mis pulmones están llenos de tierra vieja,
me dijo el doctor ¡Debe ser por toda la tierra que tragué haciendo
gasoductos!" Para los habitantes de Puerto Madryn eran "los
italianos". Más de cien extranjeros, que debido al calor que hacía
usaban bermudas hasta que tuvieron que volver a los pantalones largos
porque el pueblo se quejó al director de la obra. Muchos, favorecidos
por la diferencia del cambio, pudieron ayudar a su familia en Italia
o ahorrar. En el poco tiempo que duró la construcción del gasoducto
se fueron sumando técnicos, obreros, directivos que participaron
en las grandes obras. "Un día, recordaba Palatini, hubo
un temporal tan fuerte que dejó a un barco tirado en la playa, y
los tripulantes nos vinieron a pedir trabajo. Al que estaba a cargo
de la administración lo nombramos Director de Personal. Muchos de
los que empezaron en Puerto Madryn montaron la entonces Dalmine
Safta, en Campana", y así Palatini fue construyendo dos historias,
la propia y la de Techint, dejando huellas también en Tierra del
Fuego: "había pensado en usted Palatini, para que se hiciera
cargo de una obra en Tierra del Fuego y sería bueno que fuera",
le dijo el ingeniero Wallace, un americano de Esso que había llegado
para enseñar una nueva técnica de soldadura más rápida y eficiente.
Wallace estaba en contacto con los constructores de un gasoducto
en el lado chileno de Tierra del Fuego. Para allá partió Palatini:
"cuando llegué a Tierra del Fuego me asusté mucho porque, aunque
trabajábamos durante el verano, el frío era tremendo. Un día encontré
un caño solo, sin obreros. Me acerqué, di una vuelta, y no veía
a nadie hasta que escuché un ruido extraño. Miro bien y descubro
a un obrero que lloraba de frío", recordó. El gasoducto "Presidente
Perón" fue un desafío para Techint porque, según Eduardo Baglietto,
Presidente Ejecutivo de Ingeniería y Construcciones de la Organización
Techint, "las dificultades del primer gasoducto nos enseñaron
muchas cosas que después fuimos aplicando en los otros gasoductos.
Cómo soldar con viento, por ejemplo. Me acuerdo que durante la construcción
de la planta de Loma de la Lata en 1994 el viento era tan fuerte
que era imposible soldar. Nos convertimos en la empresa argentina
de ingeniería y construcciones más ligada a la Patagonia. Durante
los años ochenta Techint Argentina tuvo oficinas y obradores permanentes
en Tierra del Fuego. Aprendimos a soportar las dificultades ambientales
de la zona, y eso nos permitió construir nuestro liderazgo. El rol
de Techint en la Patagonia ha sido clave porque colaboró con la
integración del territorio de la República Argentina a través de
obras de infraestructura y de comunicación ". Al primer tramo
del "Presidente Perón" (el "General Conesa-Buenos Aires" fue construido
por Gas del Estado) siguió la construcción del gasoducto "Plaza
Huincul-General Conesa" de 507 kilómetros, un cruce aéreo de los
ríos Negro y Neuquén, y una estación compresora de 2.500 HP. El
gasoducto permitía abastecer al "Presidente Perón". Al año siguiente,
en 1952, Techint construyó el oleoducto "Cerro Bandera-Challacó",
60 kilómetros para YPF, y realizó para Agua y Energía Eléctrica,
las obras civiles y el montaje electromecánico de la Central hidroeléctrica
"Emilio Rey" en Bariloche. Esta época inicial se concluye con la
construcción de la primera terminal marítima para Esso en la Bahía
de San Sebastián en Tierra del Fuego que le permitiría al cliente
exportar petróleo. Techint la remodeló en 1973.
CONSTRUIR Y CRECER
La próxima etapa consistió en conseguir nuevos
contratos para crecer empresarialmente. El objetivo de explorar
toda la Patagonia ya estaba prácticamente cumplido, ahora era tiempo
de crecimiento.
Techint empezó a construir en 1961, en el limite norte entre la
Patagonia y la provincia de La Pampa, el oleoducto "Challacó-Puerto
Rosales", ampliado en 1970 (9) para unir los campos petroleros de
Esso en Neuquén con la terminal marítima de Puerto Rosales, al sur
de la Provincia de Buenos Aires. El trazado de la línea, elegido
por YPF, recorría una zona desértica, salvo en los últimos cincuenta
kilómetros, donde aparecían los campos de trigo y pastoreo, muy
cerca de Babia Blanca. Fue una obra marcada por 200 kilómetros de
tosca o terreno duro, y por la gran dificultad de atravesar el Río
Neuquén, tal como lo describió Guido Facchinetti, "luego de varias
discusiones, se decidió correr el riesgo de cruzar el río por medio
de ataguías de tierra"(10), que le permitían sostener los tubos
y evitar que el río los pudiera arrastrar. El "Challacó-Puerto Rosales"
fue un emprendimiento muy importante para Techint porque la iba
consolidando como la constructora de ductos de Argentina al tiempo
que colaboraba con la expansión de las comunicaciones energéticas
en un momento de alto crecimiento del país.
Durante estos años Techint también realizó el proyecto, montaje
y puesta en servicio para Hidronor del sistema telegráfico y telefónico
entre el edificio de correos y telecomunicaciones y las centrales
de "El Chocón". Para Hidronor también realizó el proyecto ejecutivo
de la estructura metálica del edificio de la central hidroeléctrica
del Chocón; y en Tierra del Fuego construyó otra terminal marítima
para YPF.
Con una nueva cartera de posibilidades industriales, Techint inició,
en 1975, la remodelación de la refinería de YPF en Plaza Huincul,
donde también construyó la planta de procesamiento de crudo con
capacidad para 3.900 metros cúbicos por día. Se sumó la línea de
alta tensión "Futaleufú-Puerto Madryn", que en 1976 construyó para
Agua y Energía Eléctrica (11). Las 1.040 torres de soporte y transmisión
se agarran a la tierra, alineadas como los ejércitos de insectos
de las películas de ficción. Es una línea de 330.000 voltios que
une la central hidroeléctrica de Futaleufú con Puerto Madryn, a
través de 176 kilómetros de doble línea; arranca en la precordillera,
atraviesa el valle de Trevelin y llega hasta Puerto Madryn. Como
las diferencias de territorio obligaron a Techint a realizar excavaciones
especiales, fue necesario instalar y explotar cinco canteras para
producir los 25.800 metros cúbicos de hormigón que utilizó durante
la obra. En Tierra del Fuego, para explotar las reservas de su cuenca
gasífera y para reforzar la red de transporte de gas que ya tenía
el país, entre 1975 y 1978 Techint construyó para Gas del Estado,
el Gasoducto "San Martín" ex "Austral"(12). Salía de la planta de
tratamiento de Gas de YPF frente a la Bahía de San Sebastián hasta
la planta de tratamiento de YPF en la provincia de Santa Cruz. Los
tramos que construyó Techint, con 850 personas, atravesaban zonas
heladas en invierno, fangosas durante el deshielo y muy ventosas
en verano.
En 1981 se agregó un tramo de 280 kilómetros de San Sebastián a
Ushuaia.
La obra estuvo a cargo del ingeniero Pierluigi Caironi, hoy Asesor
de Ductos en Techint S.A., que también llegó de Italia a la Argentina
para estar dos meses y se quedó para siempre: "vine como Asistente
del Director de Obra del Gasoducto San Lorenzo en el norte de Argentina.
Después trabajé en varios gasoductos hasta que en 1975 empecé con
el Gasoducto Austral que fue una gran experiencia. Transportábamos
los tubos desde el puerto de Ushuaia hasta San Sebastián. Ahí me
di cuenta del frío antártico. El frío te mata pero, también ahí
yo sentí la libertad. Éramos los dueños de la obra porque la sentíamos
en carne propia", recordó.
Mientras Techint construía el Gasoducto "San Martín" en Tierra del
Fuego, ganó una licitación de la Dirección Nacional de Vialidad
para pavimentar la pista de aterrizaje de la Base Aeronaval de Río
Grande y del aeropuerto de Ushuaia. Ganó otra de la Dirección Nacional
de Vialidad para pavimentar la ruta 3 (tramo de 235 kilómetros entre
Comandante Piedrabuena y Río Gallegos, y tramo de 30 kilómetros
entre Trelew y Puerto Madryn), y pavimentó para la Dirección Provincial
de Vialidad veinte cuadras en la ciudad de Río Grande, y el campamento
principal YPF, en la misma ciudad. Para la Armada Argentina construyó
la pista de la Base Aeronaval.
La construcción de estos caminos al principio tuvo grandes dificultades,
no solamente por los problemas climáticos, como los vientos con
ráfagas de más de 40 kilómetros por hora durante el verano y el
congelamiento del suelo a más de un metro de profundidad durante
el invierno, sino que además estalló la Guerra de las Malvinas:
"desde una punta de la pista del aeropuerto de Río Grande vi
despegar a los aviones de guerra, y hasta nuestros compañeros hablaban
con los pilotos que después iban a bombardear", comentó Luis
Cazeneuve, entonces a cargo de las obras en Tierra del Fuego.
Durante la guerra los campamentos quedaron aislados en Río Gallegos
y Río Grande, en medio de los simulacros de bombardeo. El miedo
era tal que había quienes querían volver a su casa, cosa imposible
en muchos casos porque se habían suspendido los vuelos comerciales.
La ocupación militar del territorio se sintió enseguida, hasta hubo
requisa de equipos de Techint para llevar a las islas. Las camionetas
fueron devueltas fundidas.
Mientras que Luis Cazeneuve, Gerente de Obras de Caminos del Oeste
S.A. (COSA), ya conocía el frío porque había empezado su carrera
en Techint trabajando en la construcción del túnel del Cristo Redentor
en Mendoza, Carlos Fabbri, hoy Gerente General de COSA, nunca había
estado en lugares tan helados.
Los dos, junto con Miguel Reverdito, actual Gerente de Recursos
Humanos y Relaciones Institucionales de la misma empresa, trabajaron
durante varios años, ya sin guerra, pero siempre con viento, frío
y heladas, tratando de cumplir los breves plazos de entrega que
Techint daba a los clientes como ventaja competitiva.
A medida que Techint crecía comenzó también a tender líneas de alta
tensión a través de Elina, una división de Techint que empleó a
un grupo de polacos especialistas en estos trabajos a cargo de Gianfranco
Bombicci: "ellos no tuvieron ningún inconveniente en enseñarnos
todos los secretos de cómo hacer una línea, desde su cotización
hasta el proyecto y la ejecución en el campo", comentó Horacio
Frigoni (13). También se empezó con montajes de grupos diesel eléctricos
como fueron los dos de Neuquén en 1964. La experiencia adquirida
en la construcción de líneas de alta tensión, más adelante le permitió
a Techint ingresar en el tendido de líneas de telecomunicaciones
para la entonces Empresa Nacional de Telecomunicaciones (ENTEL).
Con tantas obras ligadas a la energía, Techint ya era parte del
territorio patagónico. En 1983 la Comisión Nacional de Energía Atómica
(CNEA) contrató a Techint para que construyera la Planta Industrial
de Agua Pesada (PIAP): una de las mayores obras industriales de
la Patagonia. La construcción de la PIAP fue suspendida varias veces
debido a las dificultades financieras del Estado argentino: "fue
la mayor realización de mi vida profesional. Además de la importancia
estratégica, fue por la calidad conceptual del diseño, la originalidad
de la obra, por lo que me instalé en Neuquén durante ocho años.
Y fue difícil porque el frío y el trabajo en altura afectaron a
todo el personal. A pesar de los contratiempos aprendimos mucho
del nivel de exigencia y calidad que tenía el grupo de cien suizos
con el que trabajamos. Nosotros somos más rápidos pero también más
improvisados, en cambio ellos son un poco más lentos pero más efectivos
en el tiempo. Se trabajó con un total de 6.300.000 horas hombre.
Para mí hacer obras es algo que siento en el cuerpo, como una mamá
con el bebé en su panza. La Patagonia te hace sufrir pero con el
tiempo la querés. Aprendí tanto a gozar del susurro del viento,
y que cuando me fui lo extrañé", comentó Osvaldo Macías, Director
del Proyecto.
Para proveer gas natural a las poblaciones de la precordillera andina
en 1984 Techint construyó con 1200 personas el gasoducto "Cordillerano"
(14) que tenía por extremos Plaza Huincul, Bariloche y San Martín
de los Andes. En el "Cordillerano" se utilizaron tubos sin costura
similares a los que Siderca había fabricado para el gasoducto Transiberiano.
Se trató de un gasoducto de 339 kilómetros con caudal para 41.000
metros cúbicos por hora. Siempre en la zona, Techint reparó y pavimentó
la pista del aeropuerto de Bariloche.
AVANZAR Y CRUZAR LA CORDILLERA
A fines de los ochenta el desafío empezó a ser
mayor, tanto desde el punto de vista tecnológico como del mercado,
que mostraba indicios de una economía global.
En 1987 Techint construyó el gasoducto "Loma de la Lata" (Neuquén-Buenos
Aires) para Gas del Estado (15); y, en 1994, la correspondiente
Central Termoeléctrica para Central Neuquén S.A., empresa creada
especialmente para este proyecto, uno de los de mayor envergadura
desde el punto de vista industrial, dado que fue la primera central
a cielo abierto, en medio del desierto, a 90 kilómetros al noroeste
de Neuquén y a 16 del Gasoducto Loma de la Lata. Generadora de 370
MW. resultó la más moderna en su estilo y se caracterizó por su
operación automatizada, su alta eficiencia y su bajo costo de operación.
La zona era tan desierta que ni siquiera pudieron instalarse campamentos
para las 700 personas que trabajaban: "estábamos en el medio
de la nada -comentó Víctor Pace, entonces Director de Proyecto-,
en plena meseta patagónica. Como la gente no podía vivir en ese
lugar tan inhóspito, preferí implementar un sistema de transporte
diario para que todos fueran a la obra y luego volvieran a los hoteles
o a su casa. Una vez me dijeron: no se le ocurra caminar solo por
la línea porque si le pasa algo, nadie lo va a oír De todas maneras,
aprendí a disfrutar del frío seco. El cielo parece más azul".
Loma de la Lata se construyó en siete meses y medio, un plazo contractual
que nunca antes había existido, y es una de las centrales termoeléctricas
más importantes de Argentina que sirve a la red nacional de electricidad.
El crecimiento de Techint en la realización de proyectos donde era
necesario trabajar desde el agua como fue el Puente Zarate Brazo
Largo, ayudó a que más adelante se constituyera Navegación y Tecnología
Marítima S.A. (NATE), una pequeña empresa naviera a cargo del Capitán
Ferruccio Cretacotta dedicada al trabajo en alta mar.
Cretacotta llegó desde el Atlántico, era ex Capitán de la Marina
Mercante argentina, empleado de YPF y fue el eslabón que permitió
a Techint desarrollar con mayor intensidad trabajos en plataformas
off-shore, boyas de amarre, ductos en el agua y servicios de reparación
y auxilio para la industria petrolera.
El primer trabajo de Cretacotta fue la reparación del barco petrolero
"Santa Cruz" y su remolque desde Comodoro Rivadavia hasta el Puerto
de Buenos Aires con el auxilio de un buque de la Segunda Guerra
Mundial. Así fue consolidándose un servicio que permitió la reparación
de buques en alta mar, y el posterior nacimiento de NATE. Un emprendimiento
que siguió trabajando para la reparación de monoboyas de YPF en
plataformas offshore y ejecución de trabajos de reacondicionamiento
de las terminales marítimas de Punta Cigüeña, Punta Anda, Caleta
Córdoba y Caleta Olivia; obras que todavía hoy siguen caracterizando
el trabajo difícil de Cretacotta, que en 1965 había trabajado en
la construcción de la terminal marítima de Puerto Rosales: "el
sur argentino quizás sea el más ventoso del mundo, con las olas
más altas, peores que las del Mar del Norte. A los buzos se les
congelaban las manos. Trabajar en el mar y con el mar tiene algo
emocionante, distinto, épico. Allí la solidaridad es fundamental.
Si bien ahora hay mayor seguridad, la emoción disminuyó".
En línea con la paulatina globalización, en 1989 Techint construyó
la Planta de tratamiento de humo para la fábrica de aluminio de
Aluar en Puerto Madryn, fabrica que amplió en 1999 a fin de que
aumentara su producción en 72.000 toneladas más al año de aluminio
para exportación (16). Este fue el primer trabajo que Techint realizó
con la constructora americana Bechtel en Argentina.
En el este de la Patagonia Techint había plantado raíces que llegaban
hasta el mar como las plataformas off-shore; "solamente" quedaba
ir hacia el oeste y cruzar la cordillera de los Andes: se hizo en
1994 con el oleoducto "Transandino", 424 kilómetros, para YPF y
para la Empresa Nacional del Petróleo de Chile en 14 meses y con
capacidad de bombeo de 17 mil metros cúbicos diarios.
Juan Arzuaga, hoy Director de Ductos de Techint Argentina, entonces
Director del Proyecto, comentó que "cuando volví de Nigeria en
1992, Techint, a través de José Estenssoro, Presidente de YPF y
Juan Pedrals de la Empresa Nacional de Petróleo de Chile, firmó
el contrato para construir el Oleoducto Trasandino, luego Oleoducto
Estenssoro-Pedrals. Partía de Puesto Hernández en Neuquén y, a través
de los Andes, llegaba a Talcahuano en Chile. Esta obra fue pionera
para Techint porque le permitió realizar un trabajo que nunca había
hecho, en un clima difícil debido a las nevadas y a los fríos. Techint
construyó cuatro de los 6 tramos del Gasoducto, entre los que se
incluía el paso de los Andes. Eran 424 kilómetros de gasoducto que
se realizaron en tiempo récord. Para mí fue un gran desafío porque
no tenía aun experiencia en la Patagonia. Lograr hacerlo nos dio
ventajas comparativas en Argentina y en otros países de América
Latina; además nos dio el conocimiento y la experiencia para hacer
Gasandes, Norandino y Gas Pacifico. Fue una de las experiencias
más valiosas y enriquecedoras de mi carrera. Vivíamos en campamentos
en lugares remotos y aislados. Del lado chileno, por ejemplo, teníamos
que abastecernos a través de una barcaza porque vivíamos del otro
lado de un lago. Como nadie conocía el lugar, recorrimos a caballo
el posible trayecto del gasoducto, sobre todo por la montaña. Del
lado argentino llegamos en camioneta hasta la estancia Los Miches
y desde allí cabalgamos. Carlos Miranda y yo fuimos con un baqueano
a las siete de la mañana y volvimos a las ocho de la noche. Del
lado chileno tardamos tres días porque el trayecto era más largo.
Dormimos a la intemperie pero fue fantástico. Fuimos los primeros
en recorrer la zona por tierra".
Dos años después Techint construye, paralelo al oleoducto "Transandino",
el "Gas Pacifico" con salida desde Loma de la Lata a fin de abastecer
de gas a Chile. Ignacio Viboud, entonces Director del Proyecto,
comentó que durante la construcción "tuvo que afrontar problemas
y restricciones debido a la cercanía de la reserva forestal de Ñuble
donde está la reserva de huemules más importante de América. En
las obras está la fuente, los orígenes de nuestro trabajo. Por eso
me gusta más estar allá que acá en la oficina porque prefiero trabajar
al aire libre para estar más cerca de la actividad".
Mientras tanto y, a diferencia de los exploradores en busca de El
Dorado, Techint encontró oro, pero negro. En 1979, la experiencia
acumulada en relación con la industria petrolera (como los tubos
sin y con costura, las varillas de bombeo, las terminales marítimas,
las plataformas off-shore, los oleoductos y los gasoductos), le
había dado el conocimiento necesario para entrar directamente en
la producción de oro negro.
Durante la primera etapa del nuevo emprendimiento las dificultades
fueron más que los aciertos, y el aprendizaje, infinito. Entre 1979
y 1987 Techint exploró cuatro áreas, tres en la Patagonia. Una fue
el "Cinturón Costero" de la Ciudad de Comodoro Rivadavia, otra fue
"Aguada San Roque", cerca de Loma de la Lata y la tercera "Dadin",
cerca de Plaza Huincul. Cada área tuvo sus dificultades y sus aciertos.
En "Dadin", viejo pozo petrolero de 1922, que se había comprado
para la recuperación secundaria, se encontró petróleo, pero no se
podía utilizar para extracción; en "Cinturón Costero", no se encontró
petróleo suficiente para que el emprendimiento fuera rentable, "en
cambio en 'Aguada San Roque' se encontró gas, que todavía no era
un producto competitivo, en los primeros pozos perforados, y como
en el cuarto se encontró agua, Techint decidió devolver el área
", comentó Eduardo Carrara de la Gerencia de Nuevos Negocios
de Tecpetrol.
Poco tiempo después, "Aguada San Roque" fue licitado nuevamente,
aunque dividido en dos. La compañía San Jorge adquirió parte del
área que había tenido Techint y, por suerte para la empresa, encontró
un gran yacimiento de petróleo que ahora se ha vendido a Chevron.
En 1991 Tecpetrol compró a una empresa privada el yacimiento "José
II", en la provincia de Chubut. "Pequeño, lindo y prolijo",
como dice Marcelo Martínez Mosquera, Director General de la compañía.
El yacimiento funcionó bien, y permitió a Tecpetrol consolidarse
en la explotación del oro negro finalmente hallado en esa tierra
que para muchos italianos fundadores de Techint había sido, prácticamente
desde los orígenes, una promesa de exploración y riqueza. Poco tiempo
después comenzó el proceso de privatización de las empresas del
Estado; entonces, "con el apoyo de Agostino Rocca logramos presentamos
en la licitación y ganar El Tordillo, un yacimiento de 120 kilómetros
cuadrados muy cerca de Comodoro Rivadavia que nos permitió pasar
de ser testigos a protagonistas. El Tordillo produce más del doble
de lo que producía en el momento de la privatización, mientras que
los otros yacimientos solo mantienen su producción. Alcanzarlo fue
una gran satisfacción". Hoy Tecpetrol es "la" petrolera de Techint
y hay en ella muchos amantes de la Patagonia.
Las huellas son muchas, los responsables también: aquellos que protagonizaron
la construcción de las obras que Techint hizo en la Patagonia, como
adelantados en tiempos de la conquista de América o pioneros en
tiempos de la industrialización. Construcción que absorbió además
de sus carreras profesionales, su vida personal. Muchos tuvieron
que trasladarse solos, otros con sus familias, varios se volvieron,
otros se quedaron, siempre en un territorio que, si bien no fue
El Dorado o el paraíso, les quedó grabado como una fría huella,
ventosa e inolvidable.
CRONOLOGÍA DE TECHINT EN LA PATAGONIA
1949 Construcción para Gas del Estado del
gasoducto "Presidente Perón" de 770 kilómetros.
1950 Construcción de la Red de Captación de 127 kilómetros
de la ciudad de Comodoro Rivadavia y del cruce subfluvial del Río
Negro. Construcción del gasoducto "Comodoro Rivadavia-Cañadón Seco".
1951 Construcción del gasoducto "Plaza Huincul-General Conesa"
de 507 kilómetros.
1952 Construcción del oleoducto "Cerro Bandera-Challacó"
y proyecto, obras civiles y montaje electromecánico para Agua y
Energía Eléctrica de la Central hidroeléctrica "Emilio Rey", Bariloche.
1960 Construcción de la terminal marítima en la Bahía de
San Sebastián, Tierra del Fuego.
1961 Proyecto y construcción del oleoducto "Challacó-Puerto
Rosales", y proyecto para Agua y Energía Eléctrica de la línea eléctrica
de transmisión de 1100 kilómetros "El Chocón-Buenos Aires".
1964 Para Agua y Energía Eléctrica, proyecto civil y electromecánico
complementario, provisión y montaje de la central diesel eléctrica
Zapala en Neuquén de 9.600 kVA, y la Central diesel eléctrica de
7.200 kVA en Neuquén.
1969 Proyecto, montaje y puesta en servicio para Hidronor
del sistema telegráfico y telefónico entre el edificio de correos
y telecomunicaciones y centrales de El Chocón.
1970 Ampliación para Esso del oleoducto "Challacó-Puerto
Rosales" de 623 kilómetros.
1972 Provisión y obras civiles para Empresa Nacional de Telecomunicaciones
del sistema de microondas "Pico Truncado-Ushuaia".
1973 Proyecto, provisión y construcción para YPF de la terminal
marítima en bahía de San Sebastián, Tierra del Fuego.
1974 Proyecto ejecutivo para Hidronor S.A., del edificio
metálico de la central hidroeléctrica de "El Chocón".
1975 Proyecto básico y de detalle, supervisión, compras y
obras civiles y montaje para la remodelación para YPF de la destilería
"Plaza Huincul" con planta de procesamiento de petróleo crudo con
capacidad para 3.900 metros cúbicos y proyecto, provisión e instalación
para Agua y Energía Eléctrica del sistema telefónico "El Medanito-Los
Divisaderos", Provincia de Chubut.
1976 Línea de alta tensión "Futaleufú - Puerto Madryn".
1978 Extensión de 150 kilómetros para Gas del Estado del
gasoducto "General San Martín" ex "Austral", Tierra del Fuego.
1979 Provisión y montaje para Agua y Energía Eléctrica de
tele-servicios para el sistema eléctrico regional patagónico Centro.
1981 Proyecto básico, construcción e instalación para Gas
del Estado del Gasoducto "San Sebastián-Ushuaia", Tierra del Fuego
de 280 kilómetros.
1982 Estudio de factibilidad e instalación para YPF de la
terminal marítima San Sebastián, en Tierra del Fuego para YPF.
1983 Reconstrucción para la Dirección Nacional de Vialidad
del tramo "Comandante Piedrabuena-Río Gallegos": 235 kilómetros
de la Ruta 3, Provincia de Santa Cruz.
1984 Construcción para Gas del Estado del gasoducto "Cordillerano"
(Plaza Huincul-Bariloche- San Martín de Los Andes), y en Tierra
del Fuego: reparación y repavimentación de la pista en la Base Aeronaval
de Río Grande, pavimentación para la Dirección Provincial de Vialidad
de veinte cuadras de la Ciudad de Río Grande, pavimentación para
YPF del campamento principal en Río Grande y construcción para la
Armada Argentina de la base aeronaval de Río Grande.
1985 Construcción de fundaciones, provisión parcial, montaje
y puesta en marcha para Hidronor S.A. de la línea de alta tensión
"Alicurá-Abasto", tramo Estación Transformadora-Bahía Blanca-Abasto;
y montaje para Ecasa (Impregilo) de compuertas rejas y equipos para
el complejo hidroeléctrico Alicurá en Neuquén.
1986 Ensanche y repavimentación de la ruta 3 para la Dirección
Nacional de Vialidad, del tramo de 30 kilómetros "Trelew-Puerto
Madryn"; y proyecto de detalle, provisión parcial y montaje de equipos
eléctricos auxiliares, para Hidronor S.A., para el complejo hidroeléctrico
de Alicurá, Neuquén.
1986 Provisión parcial, obras civiles y montaje para el Ministerio
de Obras y Servicios Públicos de Río Negro de la línea de alta tensión
"Alicurá-Pilcaniyeu-Bariloche", y repavimentación de la pista y
prolongación de calles de rodaje y plataforma en el aeropuerto San
Carlos de Bariloche, Río Negro.
1987 Construcción del gasoducto "Loma de la Lata" (Neuquén-Buenos
Aires) para Gas del Estado y repavimentación y prolongación de la
pista del aeropuerto de Ushuaia, Tierra del Fuego, y remolque marítimo
para YPF del buque siniestrado "Santa Cruz".
1988 Alquiler e instalación para YPF de una monoboya para
recambio en la Provincia de Santa Cruz; ingeniería de detalle, construcción,
suministros, montaje electromecánico precommissioning, asistencia
al commissioning y embarque de dos plataformas off-shore, Hidra
Norte e Hidra Centro, con sus cañerías submarinas y una boya de
amarre para embarque de crudo, en Tierra del Fuego para Total Austral.
1989 Reacondicionamiento para Gas del Estado del gasoducto
"General San Martín" en las provincias de Chubut, Río Negro, La
Pampa y Buenos Aires; construcción para YPF del oleoducto "Puesto
Hernández-Cerro Divisadero", planta de tratamiento de humo de las
100 cubas electrolíticas de Aluar, Puerto Madryn, Chubut.
1991-1993 Tecpetrol compra del yacimiento "El Tordillo" y
Techint emprende remodelaciones de áreas petroleras en Comodoro
Rivadavia; y reparaciones cercanas, mantenimiento y conexas de las
terminales marítimas de YPF en el Golfo San Jorge; reparación y
montaje para YPF y ejecución de trabajos de reacondicionamiento
de las terminales marítimas de Punta Cigüeña, Punta Anda, Caleta
Córdoba y Caleta Olivia.
1993 Turu-Key para Central Alto Valle S.A. de seis kilómetros
de gasoducto; para Gas del Estado, normalización operativa del gasoducto
"Neuquén-Bahía Blanca" y estaciones reguladoras; operación y mantenimiento
para Ebytem de los trabajos de amarre en los terminales de Punta
Cigüeña y Punta Anda.
1994 Para Central Neuquén S.A. ingeniería, construcción y
montaje de la Central termoeléctrica "Loma de la Lata", Neuquén;
obras básicas y pavimentación para la Dirección Nacional de vialidad
de la ruta nacional número 3 en Tierra del Fuego por 37 kilómetros
del tramo estancia "La Sara", Río Chico y Cabo Santo Domingo; y
reparación con provisión de repuestos de la monoboya Caleta Olivia
y de la monoboya de Caleta Córdoba, con provisión, reparación e
instalación de sistemas de prevención de la contaminación en las
dos monoboyas para YPF.
1995 Ingeniería, construcción y montaje para Quintana Exploration
S.A. de un oleoducto en la provincia de Santa Cruz desde Campo Las
Boleadoras hasta Punta Loyola, e ingeniería y construcción para
Petrolera San Fe de su planta de compresión de gas y las líneas
de captación del Yacimiento "Sierra Chata" en Neuquén.
1997 Ingeniería, construcción y montaje para Telefónica de
Argentina de obras de canalización, tendido de cables y empalmes
en General Roca, Bahía Blanca, Mar del Plata, Pergamino, La Plata
y Capital Federal.
1998 Montaje y servicio de compras para la mina Cerro Vanguardia
de los edificios principales de proceso.
1999 Obras civiles, montaje de torre y tendido de cables
para Transener de la IV línea de alta tensión de 500 kV tramo Choele
Choel-Bahía Blanca de 330 kilómetros; e ingeniería de detalle, compras,
construcción y montaje para la ampliación de la planta de Aluar
en Puerto Madryn para aumentar la producción a 72.000 toneladas
de aluminio.
2000 Montaje, provisión de repuestos originales y mantenimiento
de Monoboyas de YPF en Puerto Rosales y Comodoro Rivadavia; operación
y mantenimiento de terminales marítimas en Bahía de San Sebastián
en Tierra del Fuego; operación, mantenimiento y amarre de las terminales
marítimas de Caleta Olivia y Caleta Córdoba, y operación y mantenimiento
con servicios de amarre en Comodoro Rivadavia del Muelle General
Mosconi.
En ejecución: construcción, montaje y puesta en marcha de la Planta
de Metanol para YPF en Neuquén.
NOTAS
(1) Lussana, Carolina, "1946: la prima frontiera.
Dalla corrispondenza argentina di Agostino Rocca", Quaderni della
Fondazione Dalmine, n. 1, Dalmine, 1999. ibidem.
(2) Pierre Antoine Bernheim-Guy Stravridés: Paradiso, paradisi;
Torno, Einaudi, 1991.
(3) Juan Gil, Miti e utopie della scoperta. L'El Dorado. Alla ricerca
della cittá dell'oro, Milano, Garzanti, 1993.
(4) Bruce Chatwin, Patagonia, Buenos Aires, Norma, Segunda Reimpresión,
1978.
(5) Techint, 50 años de una misma filosoifa, Buenos Aires, 1996.
(6) Reporte ARO, TAL n. 37 del 7 de junio de 1946.
(7) Reporte ARO, TAL 7 de diciembre de 1946.
(8) Reporte ARO, TAL 19 de diciembre de 1946.
(9) Bollettino Interno Techint n. 3 y 8 y Boletín Informativo.
(10) Techint n. 111, 118 y 128.
(11) Boletín Informativo Techint n. 120.
(12) Boletín Informativo Techint n. 201.
(13) Boletín Informativo Techint n. 210.
(14) Techint Noticias, n. 58.
(15) Boletín Informativo Techint n. 237.
(16) Boletín Informativo Techint n. 280.
(17) Boletín Informativo Techint n. 301.
Derechos Reservados 2000 Techint.
Ediciones Scode, Corso Monforte 36, 20122 Milano, Italia.
La revista "Cuadernos Patagónicos" es una publicación fuera de comercio,
de edición semestral, que se distribuye gratuitamente como anexo
del Boletín Informativo de la Organización Techint. El presente
No. 17 corresponde al semestre Agosto/Diciembre de 2001. Se terminó
de imprimir en Abril del 2002.
Las fotos pertenecen al Archivo Fotográfico de Techint S.A. y
a Tecpetrol.
Acerca de la autora:
María Josefina Cerutti es socióloga, recibida en la Universitá di
Trento, Italia. Trabaja en la Organización Techint desde 1995. Durante
cinco años fue redactora del Techint News y ahora es la Responsable
de Relaciones Institucionales y Comunicaciones de Techtel.
La autora agradece a Edgardo Consolini, Gerente de Relaciones
Institucionales de Techint S.A., la colaboración al Cuaderno Patagónico
No. 17.
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