
Al centro el Cerro Heim, con su casquete de hielo, así bautizado por el Padre De Agostini en recuerdo del afamado geólogo suizo Albert Heim (1849-1937), padre de Arnold Heim, que intentó varias veces la primera ascensión del Cerro San Valentín. Al fondo, se divisan otros cerros imponentes que se hallan en la soledad de los hielos: Gemelos Blancos, Roma y Bertrand.