
Don Anselmo Soto, poblador instalado en la salvaje ortíla del Lago Plomo, sube por el largo Valle del Río Soler para cuidar su ganado. Los andinistas necesitan también varios días, cruzando ríos peligrosos, para llegar por este valle, a veces inundado, al pie de los hermosos cerros Hyadex, Largo y Cachet.