
Para alcanzar la primera espalda sobre el largo filo de la cresta Este del San Lorenzo, es necesario primeramente subir a lo largo de un glaciar y después escalar una escarpada pared de hielo de 400 metros de altura. De la primera espalda a la cima, la cresta presenta muchas cornisas y además hay que superar un desnivel de 1000 metros para alcanzar las torrecillas finales con los hongos de hielo, por detrás de las cuales se llega a la cumbre.